jueves, 17 de febrero de 2011

Reestructurando el cuaderno

El proyecto de las rayas sigue en marcha. Sin embargo, me he percatado de una cosa a la que al principio no le di importancia, pero que ahora se me antoja como un punto crucial que debo resolver lo antes posible.

Empecé a trabajar en el Moleskine que compré con el rotulador-pincel, pero el papel es demasiado fino y se transparenta. No es nada bestial, como si utilizase un permanente Edding o algo por el estilo... pero antes no me importaba y ahora no me gusta. En mi opinión, afea un poco el resultado final y lo enturbia.

Por eso voy a reestructurar el cuaderno para desarrollarlo íntegramente a lápiz. Cuando lo rellene y necesite comprar uno nuevo, me aseguraré de que las hojas sean de papel más grueso para evitar este problema y poder usar el rotulador guay.

Y, ya que estoy, aprovecharé para escanear alguna de las páginas. Al menos para hacer una comparativa entre fase preliminar y fase "post-transparencias".

viernes, 29 de octubre de 2010

12,70€

Hoy, por fin, he adquirido el material necesario para formalizar mi proyecto.

He invertido 12,70€ en comprar un cuaderno y un rotulador negro. El cuaderno es un Moleskine de 13x21, con 120 hojas a rayas de papel crema de 80 gramos (24 de ellas troqueladas para poder ser arrancadas con facilidad). La tapa es negra y dura, tiene una goma elástica para el cierre y un sencillo bolsillo interior. El rotulador es un PITT artist pen de Faber-Castell, color negro (Black 199***), con punta B (brush).



Después de unas semanas haciendo bocetos de forma esporádica en varios folios, ahora tengo por fin todo lo que necesito para empezar con los primeros pasos serios de este proyecto.

Lo primero va a ser documentarme sobre ciertos aspectos formales en lo que respecta a manifiestos artísticos. Quiero saber exactamente cómo se establecen, si quiero establecer uno (o al menos algún tipo de precepto o decálogo) para basar mis ilustraciones y qué contendrá. Tengo claro que, aunque inicialmente voy a dibujar rayas, tramas y retículas (porque es lo que estoy experimentando), no quiero dedicarme sólo a eso; de hacerlo, acabaría siendo algo monótono, aburrido, repetitivo... incluso puede que llegase un momento próximo en el que ya no supiera cómo seguir manteniendo mi idea inicial de fundamentar cada trazado, que dejara de dibujar rayas "pensadas" e hiciera garabatos porque sí. [Admito que, hasta ahora, los bocetos han tenido una componente significativa de "garabatos"... pero, por lo general, incluso en estos ensayos he ido pensando sobre la marcha un mínimo de concepto; elegir cómo empezar cada diseño, dejar la mano ir para ver qué salía y luego pensar cómo seguir...]

Además no quiero condicionarme; ¿os suena una corriente llamada "neoplasticismo"? Sus creadores (Piet Mondrian y Theo van Doesburg) tuvieron grandes encontronazos porque su manifiesto artístico desechaba las líneas diagonales... y aquello acabó con su unidad. Paso de ser mi propio Piet Mondrian, de decirme que "no puedo hacer esto u otro". Me parece bien establecerme unas pautas, pero no unas prohibiciones. Y eso es lo que quiero investigar ahora.

Por supuesto, todavía es pronto para tener algo definitivo. El cuaderno Moleskine recién adquirido servirá para recopilar las pautas ("manifiesto") de mis dibujos y, después, para incluir el diseño y abocetado de mis composiciones. Aún es pronto para hablar de cosas definitivas, pues apenas he empezado la fase de "estudio"; ya llegará la hora de probar las primeras cosas en papel de alto gramaje...